Nuestro socio Lorenzo fue uno de los pilotos que participo en el evento.
Un recorrido de 2650 kms. Con una duración 5 días, clima adverso y todo tipo de carreteras secundarias.

Día 1: Madrid-Ávila-Segovia-Toledo
Recibí la llamada de Ducati ofreciéndome una oportunidad que no podía dejar escapar. Dejo atrás por unos días la tragedia de la DANA en mi ciudad Valencia y también dejo mi Ducati Multistrada V4 Pikes Peak para coger esta imponente Multistrada V4 Rally. Pese al intenso frío en esos días decido realizar una ruta por varias ciudades nombradas por la UNESCO patrimonio de la humanidad: Ávila, Segovia, Toledo y Cuenca. Además de disfrutar de las tierras de Aragón, Barcelona, Girona y de Lleida, provincia de nuestro 8 veces campeón del mundo Marc Márquez. Disfruté de las tierras de El Quijote por La Mancha, y me perdí por las de Eugenio Salvador Dalí en Cadaqués para finalizar en la Sagrada Familia de Antonio Gaudí en Barcelona. Todo evitando autovías.
En esta primera etapa con temperaturas negativas pude apreciar la seguridad que ofrece la Ducati Multistrada V4 Rally en puertos de montaña por la Sierra de Guadarrama con -3°, viento, sal, niebla y nieve. El motor tan potente como suave en estas circunstancias tan delicadas, algo que sucede igual con los frenos. Todo se ajusta de manera perfecta a las peores condiciones.
Definitivamente vale la pena mencionar las ayudas a la conducción como los radares adaptativos delantero y trasero, así como el control de retención en pendientes.
Blind Spot Detection es un salvavidas que le advierte de cualquier vehículo que se aproxima. Es una moto que da y transmite seguridad, además de ofrecer numerosas ventajas.
La primera fue una jornada muy dura recogiendo la Ducati en Madrid y recorriendo Ávila, Segovia y Toledo para acabar durmiendo en los famosos molinos de Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes).




Día 2: Toledo-Ciudad Real-Cuenca-Valencia-Teruel
Desafortunadamente, me topé con un día de temperaturas bajo cero y niebla densa. Sin embargo, es en las condiciones más adversas donde su excelencia se revela. Además, son estos senderos olvidados los que más me apasionan y disfruto. El V4 Rally es la moto definitiva.




Día 3: Teruel-Cervera-Lleida-Girona-Cadaqués
También en el tercer día encontré frío y hielo. Las regiones de Baja Aragón y Matarraña son un verdadero espectáculo. No podía dejar pasar la oportunidad de visitar la ciudad natal de Marc Márquez. Es un sueño tenerlo en el equipo oficial junto a Francesco Bagnaia, el equipo más poderoso de la historia.
El motor V4, tanto a velocidades medias como altas, nunca dejó de impresionarme, aunque lo conozca bien. Además, las marchas, desde primera hasta tercera y más allá, cambian con una rapidez y precisión excepcionales, ya sea a alta velocidad o durante una conducción relajada en la ciudad. La tecnología de esta moto es simplemente impresionante. Kilómetro tras kilómetro, esta moto me sorprendió cada vez más, sin importar las condiciones. Finalmente llegamos a Girona y Cadaqués, donde el cielo se despejó y salió el sol. Las carreteras del Cap de Creus fueron todo un desafío, pero valió la pena por los paisajes impresionantes de esta joya del Mediterráneo. Disfruté al máximo esta moto en modo Sport.



Día 4: Cadaqués-Pirineos-Lleida
Amanecer en el Cap de Creus: decido recorrer la impresionante N-260, la Eje Transpirenaica, si el clima lo permite. A pesar del frío y la nieve, el camino estaba en excelentes condiciones y las temperaturas eran positivas. La carretera estaba desierta, las curvas ideales para velocidades medias y altas, y la visibilidad era impecable. Ese día pude probar y aprovechar al máximo el potencial del V4 Rally.
Montando la Multistrada V4 Rally, la Transpirenaica se transforma en una experiencia inolvidable para cualquier motorista. Potente y segura, ágil en las curvas, tanto dentro como fuera del asfalto, con trayectorias perfectas.


Día 5: Lleida-Barcelona
Sabía que las condiciones climáticas lo complicarían todo, y así fue. Hielo en barandillas, caminos y techos. Apenas salí del garaje, la temperatura bajó a -2 grados, y al irme, descendió a -4. Lo más sorprendente fue que la densa niebla se había convertido en hielo al tocar mis guantes, casco y cupulín. Todo a mi alrededor estaba cubierto de blanco. No fue el peor día que he vivido, pero tampoco el mejor. Máxima precaución en el asfalto. Terminé el viaje tal como lo había comenzado, en condiciones difíciles. Tuve que hacer varias paradas, y poco a poco el sol fue descongelando el hielo, permitiéndome disfrutar del paisaje agrícola ya libre de nieve en Lleida, Solsona, Ponts y Montserrat. Al llegar a Barcelona, decidí visitar el Tibidabo para contemplar la ciudad desde las alturas, luego bajé hasta la Sagrada Familia, la joya de Antonio Gaudí. Finalmente, tuve que devolver la moto.
Forza Ducati.
Força Valencia


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